Comprar una embarcación es una oportunidad ideal para disfrutar del mar y de la náutica deportiva. Sin embargo, antes de asumir una inversión semejante y para evitar disgustos, debes tener en cuenta ciertos detalles, sobre todo si eres principiante y es la primera vez que te planteas convertirte en dueño de una embarcación.

Adquirir un barco de ocasión es una buena manera de iniciarte en la náutica deportiva, sobre todo si vives en una ciudad costera que te permite dedicar tu tiempo libre a disfrutar del mar. Sin embargo, comprar una embarcación de segunda mano presenta algunos aspectos importantes a tener en cuenta para evitar confusiones y disgustos, sobre todo si es la primera vez que lo haces. Debes tener en cuenta que, al igual que un coche, necesitas contar con un seguro de embarcaciones que te permita navegar con la seguridad de tener asistencia jurídica, retirada de restos en caso de accidentes y remolques en caso de una avería.

Pasos para elegir tu barco

Elegir el barco

Es recomendable que, si es la primera vez que lo hacemos, busquemos la ayuda de alguien con experiencia o acudamos directamente a una compraventa donde puedan aconsejarnos sobre los modelos que mejor encajan en nuestras necesidades y en nuestro presupuesto. El mercado de los barcos suele agrupar barcos semejantes con precios muy distintos y no siempre los modelos más caros son los mejores. Al coste del barco también debemos añadir los gastos de mantenimiento, amarre, certificación y otros gastos relacionados al tipo y el modelo de la embarcación.

Inspección general 

Una vez encontremos el modelo que nos gusta, concertaremos una visita con el vendedor para revisar la embarcación; es mejor si nos acompaña un amigo o alguien que conozca el tipo de barco que has comprado para que pueda aconsejarte. Aspectos a tener en cuenta en la inspección: el estado de la carpintería, el estado del motor, la instalación eléctrica, los tanques, la cocina, los baños y todos los compartimientos con los que esté equipado. Por un precio extra que corre de tu cuenta, puedes dar un paseo en la embarcación para asegurarte de que funciona bien sobre el agua.

Inspección detallada

La inspección detallada debe centrarse en aspectos físicos y mecánicos de la embarcación para asegurarnos de que están en buen estado. Por ejemplo, los barcos de fibra que tienen más de cinco años de antigüedad son muy propensos a sufrir de ósmosis, lo que ocasiona que aparezcan ampollas por las que sale un líquido avinagrado. Hay otros grados de ósmosis que logran pasar mucho más desapercibidos, así que, ante cualquier indicio que detectemos, debemos consultar con un experto.

En esta revisión deberías asegurarte de que el barco está libre de deudas, tanto en el muelle donde está guardado como con impuestos, seguro de responsabilidad civil y afines. En el documento de venta debes contemplar una cláusula que te exima de hacerte responsable de cualquier deuda adquirida por el propietario anterior.

Otras opciones

Existen expertos profesionales independientes que pueden ayudarnos en caso de que la embarcación que nos guste esté lejos. Ellos se encargarán de revisarla y preparar un informe sobre el estado mecánico y físico, con recomendaciones y valoraciones que harán mucho más fácil la compra.